HAROLD MARTÍNEZ ESPINAL

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Logo de la Cátedra: Ciudad CU:NA

"Un mejor futuro para la ciudad es posible cuando el diseño del espacio público y de la arquitectura sea asumido como medio de expresión didáctica que enseñe a la comunidad a valorar lo mejor de nuestra Naturaleza y nuestra Cultura. Valoración que se potencia cuando el diseño tiene lugar dentro de un trabajo multidisciplinario donde el sector público, el privado y la comunidad organizada unifican esfuerzos para formular y realizar proyectos integrales de escala urbana, urbanística, arquitectónica y paisajística, orientados a proteger, conservar y disfrutar lo mejor de nuestro mundo natural y cultural frente a la impetuosa homogeneización de las dinámicas globales contemporáneas."

Definición

La cátedra CU:NA. Cultura:Naturaleza, con sus 5 profesores sirve al programa de Arquitectura a través de materias (dos teóricas y cinco teórico prácticas). En su producción intelectual y en el contenido de esas 7 materias, la cátedra asume un distanciamiento crítico sobre la posición predominante en la Cultura Occidental que entiende como Cultura todo aquello que se opone a la Naturaleza, lo cual ha generado una conducta de apropiación, control, dominio y explotación del espacio terrestre. Según Occidente, el desarrollo humano sólo es posible si se cumple dentro de la relación antagónica Cultura vs. Naturaleza. Desde hace 26 siglos, la arquitectura occidental viene desarrollándose predominantemente dentro de esa conducta, pero en el momento presente se vislumbra un posible cambio de rumbo en sus contenidos.¿La razón? Se comienza a descubrir cómo la arquitectura y la ciudad, orientadas por ese antagonismo, contribuyen decidida y notoriamente a la degradación ambiental en la Tierra. El hábitat humano aparece ahora como el más peligroso agente perturbador dentro del hábitat terrestre. Sin embargo esa posibilidad de cambio de rumbo en la arquitectura occidental es incierta, vacilante o confusa. Hay presente una inercia, una tradición de 26 siglos y además, poderosos intereses económicos y políticos que usufructúan la cultura del habitar y la industria de la construcción, interfieren cualquier posibilidad de cambio.

Para estos intereses económicos y políticos, la solución está en la técnica, sin necesidad de cambiar la conducta antagónica y depredadora hacia la Naturaleza.

Desde hace 3 décadas el auge tecnológico en ese sentido es evidente pero más evidente es su insuficiencia para corregir las perturbaciones ambientales que siguen en aumento. Cada vez se hace más claro cómo el problema no es de técnica sino de ética; la solución es sin duda más compleja y en ellos tiene un papel protagónico la educación del ser humano en general y la educación del arquitecto en particular.Desde esta visión, la cátedra CU:NA viene construyendo desde hace 11 años, con muchas dificultadas, un ámbito pedagógico que al menos deje en el estudiante inquietudes indelebles en torno a la necesidad de ir abandonando el antagonismo hacia la Naturaleza, para generar una motivación conciente de acercamiento amoroso hacia la misma de ir formando en sus estudiantes y egresados, redes de redes consensuales, encaminadas a la búsqueda de una arquitectura que inicialmente será de reconocimiento al profundo significado de a Naturaleza (Cultura:Naturaleza), pero cuyo objetivo y ánimo esencial será de contribuir a un reingreso y fusión de la Cultura en la Naturaleza (Cultura=Naturaleza).

La presente ponencia expone esa experiencia y algunos de sus resultados. Dada la complejidad que la envuelve, dadas las abundantes brumas conceptuales que demandan esclarecimientos contundentes para orientar lo pedagógico, es prematuro y sería pretensioso, calificarla como una experiencia exitosa. Pero el camino recorrido y la actualidad del tema pueden ser interesantes para cualquier educador.